Autismo

Autismo, orientación sexual e identidad de género: qué dicen los estudios

En resumen

Los estudios más amplios de la última década coinciden en algo: entre las personas autistas hay más diversidad de orientación sexual y de identidad de género que en la población general. Las cifras cambian según la forma de preguntar y la muestra utilizada, pero el resultado se repite. Lo que todavía no se sabe con certeza es por qué ocurre. Este artículo reúne los datos, explica sus límites y separa lo que está demostrado de las hipótesis que siguen abiertas.

Qué dicen los datos

El mayor estudio publicado hasta ahora sobre orientación sexual y autismo lo realizó el Autism Research Centre de la Universidad de Cambridge. El equipo, dirigido por Elizabeth Weir, Carrie Allison y Simon Baron-Cohen, encuestó a 2.386 personas de entre 16 y 90 años. De ellas, 1.183 eran autistas.

Los resultados, publicados en Autism Research en 2021, mostraron que las personas autistas se identificaban menos como heterosexuales y más con otras orientaciones. En concreto, tenían unas ocho veces más probabilidades de identificarse como asexuales o dentro de la categoría «otra orientación» que las personas no autistas.

El estudio también encontró diferencias entre hombres y mujeres. Los hombres autistas tenían 3,5 veces más probabilidades que los no autistas de identificarse como bisexuales. Las mujeres autistas tenían tres veces más probabilidades que las no autistas de identificarse como homosexuales. Dentro del propio grupo autista, las mujeres se identificaron con más frecuencia que los hombres como asexuales, bisexuales o dentro de otra orientación.

Otros estudios han encontrado el mismo patrón con muestras y métodos distintos. En 2018, Rita George y Mark Stokes utilizaron la escala Sell de orientación sexual, que no pregunta solo por la etiqueta que una persona utiliza, sino también por la atracción que siente. En el grupo autista, cerca del 70 % obtuvo resultados dentro de una orientación no heterosexual, frente a alrededor del 30 % del grupo de comparación.

Las cifras no son iguales porque los estudios no preguntan lo mismo. Unos miden cómo se identifica cada persona. Otros miden la atracción o las relaciones. Pero todos encuentran la misma dirección: entre las personas autistas hay más homosexualidad, bisexualidad y asexualidad, y menos heterosexualidad, que en la población general.

La identidad de género

Los estudios también encuentran más diversidad de género entre las personas autistas. Uno de los trabajos más amplios fue el dirigido por Varun Warrier y publicado en Nature Communications en 2020. El equipo reunió cinco grupos de datos con más de 640.000 personas.

Los resultados mostraron que las personas trans y de género diverso tenían entre tres y seis veces más probabilidades de estar diagnosticadas de autismo que las personas cisgénero.

Esto no significa que el autismo cause una identidad trans ni que ser trans cause autismo. El estudio encontró que ambas realidades aparecen juntas con más frecuencia, pero no investigó la causa. Los propios autores insistieron en que sus resultados no debían interpretarse como una relación causal. Por tanto, hay dos datos claros: la relación aparece de forma constante y todavía no sabemos por qué.

Por qué ocurre: hipótesis, no respuestas cerradas

No existe una explicación demostrada. Hay varias hipótesis, pero ninguna permite afirmar por qué las personas autistas muestran una mayor diversidad sexual y de género.

Se ha propuesto que algunas personas autistas responden de otra manera a las normas sociales sobre género y relaciones, o que expresan con mayor frecuencia identidades que otras personas ocultan. Los estudios citados no compararon directamente esa explicación con otras, por lo que no debe presentarse como una causa demostrada.

El estudio de George y Stokes encaja con esta posibilidad. Cuando se pregunta por la atracción y no solo por la palabra que cada persona utiliza para definirse, aparece más diversidad, también entre las personas no autistas.

También se investigan factores biológicos y diferencias en las muestras o en la forma de preguntar. Los resultados actuales no permiten elegir una explicación ni establecer causalidad. La asociación está documentada; sus causas siguen abiertas.

Cómo deben leerse las cifras

Hay dos aclaraciones importantes. La primera es que la proporción cambia según la forma de medir la orientación sexual. El estudio de George y Stokes, que valoró la atracción con una escala, encontró cerca de un 70 % de orientación no heterosexual en el grupo autista.

Las encuestas que preguntan directamente «¿cómo te defines?» suelen obtener cifras menores. No es una contradicción. Una persona siente atracción por más de un género y, aun así, se identifica como heterosexual, bisexual o sin ninguna etiqueta concreta. Por eso, con los datos actuales no sabemos si la mayoría de las personas autistas es heterosexual o LGTBI. Lo que sí sabemos es que la diversidad aparece con más frecuencia que en la población general.

La segunda aclaración se refiere a la identidad de género. La mayoría de las personas autistas son cisgénero. Aun así, la proporción de personas trans y de género diverso es mucho mayor que entre las personas no autistas. Orientación sexual, identidad de género y autismo son partes distintas de una persona. Los estudios muestran que coinciden con más frecuencia de la esperada, pero una no explica por sí sola las otras.

Qué significa en la vida diaria

Para un adulto autista, estos datos sitúan su experiencia dentro de un patrón descrito en estudios amplios y en países distintos.

Los investigadores recomiendan que la educación sexual y las consultas sanitarias utilicen un lenguaje que incluya con naturalidad todas las orientaciones e identidades. No se debe dar por hecho que una persona autista es heterosexual o cisgénero. Tampoco se debe tratar su orientación o su identidad como una confusión causada por el autismo. Ser autista no hace que una persona sea menos capaz de conocer lo que siente.

Para apoyar, una familia empieza por preguntar qué nombre y pronombres utiliza la persona, respetar la confidencialidad y facilitar una consulta sanitaria sin tratar el autismo como motivo para descartar lo que expresa.

Preguntas frecuentes

¿El autismo hace que una persona sea LGTBI?

No. Los estudios encuentran más diversidad sexual y de género entre las personas autistas, pero no demuestran que el autismo sea la causa. Una persona no tiene una orientación o una identidad concreta por ser autista.

¿La mayoría de las personas autistas son LGTBI?

No hay una sola cifra porque los estudios miden cosas distintas. Uno de ellos, basado en la atracción, encontró cerca de un 70 % de orientación no heterosexual en el grupo autista. Los estudios que preguntan por la etiqueta con la que cada persona se identifica obtienen cifras menores. Lo seguro es que la diversidad sexual y de género es más frecuente entre las personas autistas. En cuanto a la identidad de género, la mayoría sigue siendo cisgénero.

Mi hijo autista dice que es trans o que no es heterosexual. ¿Es una confusión causada por el autismo?

No hay datos que permitan descartar lo que una persona expresa solo porque sea autista. Su orientación o su identidad merecen la misma credibilidad que las de cualquier otra persona. No creerle añade una fuente de conflicto y malestar.

¿Por qué aparecen juntas con más frecuencia?

Todavía no se sabe. Se estudian las normas sociales, la forma de medir la identidad y posibles factores biológicos, pero ninguna explicación está demostrada.

Fuentes

Weir, E., Allison, C. y Baron-Cohen, S. (2021). «The sexual health, orientation and activity of autistic adolescents and adults». Autism Research. Estudio con 2.386 personas, de las cuales 1.183 eran autistas y tenían entre 16 y 90 años. · Warrier, V., Greenberg, D. M., Weir, E. et al. (2020). «Elevated rates of autism, other neurodevelopmental and psychiatric diagnoses, and autistic traits in transgender and gender-diverse individuals». Nature Communications. Estudio con más de 640.000 personas; los autores aclaran que se trata de una asociación, no de una causa. · George, R. y Stokes, M. A. (2018). Estudio internacional con la escala Sell de orientación sexual: 69,7 % de orientación no heterosexual en el grupo autista frente al 30,3 % del grupo de comparación. · Autism Research Centre de la Universidad de Cambridge. · Revisiones sobre posibles explicaciones sociales, metodológicas y biológicas; sin conclusiones causales.

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